miércoles, 31 de diciembre de 2025

Hoja de ruta para la resistencia, Peru: los chinos no se corren

Por: Julio Schiappa
Cuando Donald Trump volvió a la Casa Blanca en 2025, una de sus primeras obsesiones fue deshacer lo que llamó "la infiltración china en el patio trasero de América". Su administración puso el foco en Perú: el puerto de Chancay, las minas de cobre, las redes 5G de Huawei. Pero lo que Trump no sabe —o no quiere ver— es que China no llegó ayer. Y cuando uno ha invertido 20 mil millones y 15 años construyendo puentes, no se va porque un tuit lo ordene.
El Documento que Trump No Quiso Leer
A principios de 2025, el Consejo de Estado chino filtró —algunos dicen intencionalmente— su Policy Paper para América Latina y el Caribe 2025-2030. El documento, de 200 páginas que circulan en círculos diplomáticos de Lima, no es un plan de retirada. Es una hoja de ruta para la resistencia.
El núcleo del mensaje: "La guerra fría del siglo XXI no se gana con bombas, sino con contenedores, fibra óptica y deuda que convierte al deudor en socio". Mientras Washington amenaza con aranceles y sanciones, Pekín propone expansiones del puerto de Chancay, nuevas líneas de crédito para el metro de Lima y una fábrica de baterías de litio en Arequipa que, casualmente, usará cobre de Las Bambas —donde el control accionario es chino.
La Infraestructura que ató a Perú
Para entender por qué los chinos "no se corren", hay que ver lo que ya construyeron:
El dragón tiene puerto propio: El Terminal de Chancay, operado por COSCO Shipping, será el primer puerto sudamericano capaz de recibir megabarcos de 18,000 contenedores. Inaugurado en 2024, reducirá el tiempo de envío a Asia de 35 a 18 días. Pero la clave está en los contratos: 60% de las acciones son de China, con una concesión de 60 años. Trump puede bloquear a Huawei, pero ¿cómo bloquea un puerto ya construido y operativo?
El cobre que alimenta el dragón: La mina Las Bambas, controlada por MMG (grupo chino), produce 400,000 toneladas anuales de cobre. Eso es el 2% del PBI minero peruano.
La deuda que es el peaje chino: Perú debe a China 8.3 mil millones en créditos de infraestructura. El acuerdo de refinanciamiento de 2024 incluyó una cláusula que Washington considera "neocolonial": si Perú incumple, los activos —carreteras, plantas de energía— pasan a administración conjunta por 20 años. El documento chino es claro: "La deuda es el ancla que mantiene al barco en nuestra bahía cuando la tormenta pasa". La tormenta es Trump.
El Bullying que No Funcionó
La administración Trump ha usado tres herramientas contra China en Perú:
- El chantaje diplomático: presion por agenda entreguista de la Cancilleria del Peru.i
- La guerra comercial: Trump amenazó con aranceles del 60% a productos peruanos si no se "limpia" la presencia china en puertos críticos. El problema: el 30% de las exportaciones peruanas —especialmente de cobre— ya van a China. Un arancel estadounidense solo empujaría a Perú más hacia el abrazo del dragón.
- La desinformación: La agencia USAID financió informes sobre "deuda ilegítima china" que circulan en medios limeños. Pero el Policy Paper 2025 anticipa esta jugada: "Cuando la verdad no sirve, construye una verdad alternativa. Pero las obras físicas —puertos, minas, líneas de transmisión— hablan más que los tuits". En Chancay, el puerto ya está ahí. En Las Bambas, el cobre ya fluye. Las obras físicas no se desmontan con discursos.
La Estrategia de Resistencia: La Guerra de los Tres Tiempos
El documento chino revela una estrategia de resistencia en tres fases que explica por qué "no se corren"
Fase 1: La infiltración silenciosa (2010-2020)
China compró deuda, minas y influencia cuando EEUU miraba hacia Medio Oriente. Invirtió 15 mil millones en Perú sin hacer ruido. Mientras Washington exportaba drones, Pekín exportaba grúas portuarias y concesiones de 50 años. La regla era simple: "No critiques al socio, no exijas democracia, solo construye".
Fase 2: La anclización (2021-2024)
Con la crisis política peruana (tres presidentes en dos años), China aceleró el plan B: convertir la deuda en activos. El crédito para el Gasoducto Sur Peruano, renegociado en 2023, incluyó una cláusula de "gestión conjunta en caso de incumplimiento forzado por factores externos". "Factores externos" es código para "interferencia estadounidense". El dragón ya no solo presta, protege.
Fase 3: La resistencia activa (2025-2030)
Aquí es donde entra el Policy Paper: "Si Washington declara guerra fría económica, nosotros declaramos paz comercial con sello chino". La estrategia incluye:
- Diplomacia de pandemia 2.0: Ofrecer vacunas y respiradores artificiales (donados por empresas chinas).
- Corporaciones de fachada: Crear joint ventures peruano-chinas donde el 51% es "peruano" (fondos de pensiones controlados por banqueros afines a China) pero la tecnología y logística son 100% china.
- La carta Bukele: Usar modelos de El Salvador (deuda en manos china, inversión en Bitcoin) para mostrar que hay alternativa al FMI.
Perú: El Escenario de la Guerra Fría que No Queremos
Para Perú, este enfrentamiento es una trampa. El país necesita inversiones en infraestructura (30 mil millones para carreteras y puertos hasta 2030) y el mercado estadounidense no construye puertos; solo pone condiciones. China, en cambio, construye primero y pregunta después. Pero esa "construcción primero" tiene un costo: la soberanía se erosiona por contrato, no por invasión.
El Policy Paper chino es honesto al respecto: "Perú no es un aliado, es un activo. Los activos no se abandonan cuando pierden valor momentáneo, se revalorizan". Traducción: Trump puede gritar, pero China ya tiene el control accionario de la infraestructura que Perú necesita para sobrevivir.
La Historia Secreta que Trump Ignora
Lo que el documento revela —y que Trump subestima— es que la resistencia china no es defensiva, es ofensiva. Mientras Washington amenaza con sanciones, Pekín ha estado creando un "sistema alternativo" en Perú:
- SWIFT chino: Desde 2024, el Banco de la Nación puede usar el sistema Cross-Border Interbank Payment System (CIPS) para transacciones con China, eludiendo sanciones estadounidenses.
- Diplomacia de puentes: El embajador chino en Lima, Qiu Xiaoqi, ha visitado más provincias que cualquier presidente peruano en los últimos cinco años. Lleva escuelas, caminos y promesas de "no intervención".
- La mina invisible: En Conga (Cajamarca), Newmont (estadounidense) fracasó por protestas. En Galeno (Cajamarca), la mina china alumbró actividades desde 2025 sin un solo paro. ¿Cómo? El Policy Paper lo explica: "La comunidad que ve obras, no ve motivos para protestar. La que ve extractiva, protesta. Construir primero, extraer después".
Conclusión: El Peón que No Sabe que Es Rey
Perú cree que es el tablero donde juegan dos potencias. Pero el Policy Paper chino tiene una frase final que debería inquietar a Lima más que a Washington: "El que controla la infraestructura física de un país no necesita controlar su gobierno. El gobierno vendrá a él cuando la llave del puerto esté en nuestra mano".
Trump puede hacer bullying, amenazar con aranceles y prometer armas. Pero mientras tanto, en Chancay, los grúas chinas descargan contenedores. En Las Bambas, los trenes chinos transportan cobre. Y en Lima, el sistema de pagos CIPS ya funciona. Los chinos no se corren porque no están invadiendo: están anclados.
Puede ser una imagen de texto que dice "BLOQUEO TOTAL? CHINA PASA A LA ACCIÓN"

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Tú, Leon

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